martes, 11 de agosto de 2009

Nosotros los locos

Para: Juan

Nosotros los locos

Hola Juan! Este rincon que bien llamas mi teatro magico surgio de la necesidad de expresarme y hacerme oir (o leer), ya que en la escritura puedo lograr expresarme de la manera mas magica y regalarselo a personas que pasen y lleguen y se queden para abrazarme unos instantes.

Espero que a pesar de la lejania, (que no es nada para la gente que sabe volar) podamos seguir en conexion, bajo este universo que nos cobija, mirando una estrella fugaz, encontrandonos de manera especial, en la forma que solo los buscadores de la verdad se encuentran...

Un abrazo enorme! (y que lo sientas)

*Bren

(A una de esas almas especiales, con que una hace conexion en el medio del camino)

lunes, 10 de agosto de 2009

La filosofía de una subcultura


“Una Fuerza misteriosa e inefable penetra todo cuanto existe. La siento aunque no la veo. Esa Fuerza invisible se hace sentir, a pesar de la imposibilidad en que me encuentro de probar su existencia"...

Richie Heavens, woodstock 1969 "Freedom"



Salvaje

Salvaje como el viento, y arisca, y triste a veces como un rezo a la muerte, y otras veces dichosa, y transparente, y otras veces turbia como esos charcos donde nadie bebe. Naranja salvaje, verde agria, y otras veces dulce, roja por dentro como tal vez fueran algunas de las que rezuman en el monte y nadie prueba. Salvaje, como mi cabello de batalla de insomnio, como mis uñas mordidas como mis cejas rebeldes, y otra vez tierna con la voz ausente. Salvaje, como la garra en la que estrujaría mi corazón cuando se encierra en víscera. como la despavorida coraza de la selva. Como el tigre en disentida mancha tras la presa. Como el asombro de Adán ante el rostro espiral de la tormenta. Como mi deseo si alguna vez se despertara y no hallara la multitud en torno. Como el gozo que entrecierra mis ojos y abre las puertas de mi grito de par en par. Como el dolor que me atraviesa con sus crines mordidas por el fuego. Con el infinito miedo de mis noches poblándose de monstruos. Como mi impulso frenético de golpear o o besar, y a veces recogida como un murmullo al sol, y a veces abandonada y a veces abandonada y quieta como la certeza del amor, y silenciosa, como la alcoba de mis horas entreabriendo furtiva a la sorpresa. Salvaje como mi audacia, y otras veces miedosa y tímida y cubierta, y otras veces con la impudicia latiendo a flor de ropa. Salvaje deshaciéndome de mí misma, y aullando y resonándome despedazada y estremecida y tensa entre el lino dormido de las sábanas. Fruta roída, y otras veces intacta, semilla, pulpa, zumo, toda guardándome para la augusta nada. Naranja salvaje, verde, agria, con dolor de colores en la cáscara, y algunas veces dulce, increíble y algunas veces, cuando nadie me prueba, miel y lágrima.

M. Swann

viernes, 7 de agosto de 2009

La raíz de mi momento

Por desgracia, las palabras no solo se gastan, sino que se tuercen cuando son empleadas por largo tiempo... En esencia, es descubrir algo sobre sí mismo, algo positivo. Percatarse de que uno tiene potencialidades de las que hasta ahora a sido inconsciente. Algo dentro de nosotros que abre lo que hasta ahora estaba cerrado.
Hallar una vida mas rica, mas saturante. Una vida susceptible de dolores agonicos desconocidos previamente, pero tambien una vida de plenitud, cuyas angustias merecen la pena ser vividas.
Descubrir que tenes para vos algo mas de lo que jamas soñaste o creiste, el aburrirse con ser solo una cuarta parte de lo que eres en realidad y, por consiguiente, el aceptar el riesgo de entregarte al todo, y de esta forma hallar una vida mas abundante. Una vida cambiada, cambiada porque es mas rica y mas profunda. Y esto porque estamos usando mas de lo que somos y estamos conservando menos.
Algunos personas descubren cúan intolerablemente reducida y aprisionante es la pequeña porcion de si mismo que identifican con la totalidad de su ser. Pero ¿cuales son los limites de nuestras potencialidades? ¿Que clase de persona sere cuando sea puesta en juego la totalidad de mi ser?...
Cuando pienso en lo que me ha hecho la vida en esta o aquella forma, especialmente que no puedo ser cuanto tengo en mí para ser, entonces conozco que soy una persona malherida y que necesita rescate. Es precisamente cuando me encuentro en este estado, malherida y abandonada, cuando mi interior volvera una vez mas a revelarse a mi, y de esta suerte me mostrara mi verdadera identidad.
No podemos esperar alcanzar algo absolutamente estupendo en un abrir y cerrar de ojos. El descubrimiento de nosotros mismos no puede sino continuar, porque nuestras potencialidades no tienen limite.

H.A.Williams

jueves, 6 de agosto de 2009

El país de las maravillas


-Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio... - dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
-... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación.
-¡Oh, siempre llegarás a alguna parte - aseguró el Gato -, si caminas lo suficiente!

(Alicia en el país de las maravillas- Lewis Carroll)

Mi corazón no es más grande que el mundo


No, mi corazón no es más grande que el mundo.
Es mucho más pequeño.
En él no caben ni mis dolores.
Por eso me gusta tanto contarme a mí mismo
por eso me desvisto, por eso me grito,
por eso frecuento los diarios,
me expongo crudamente en las librerías:
necesito de todos.
Sí, mi corazón es muy pequeño.
Sólo ahora veo que en él caben los hombres.
Los hombres están aquí afuera, están en la calle.
La calle es enorme. Más grande, mucho más grande
de lo que yo esperaba.
Mas en la calle tampoco caben todos los hombres.
La calle es más pequeña que el mundo.
El mundo es grande.
Tú sabes como es grande el mundo.
Conoces los navíos que llevan petróleo y libros, carne y algodón.
Viste los diferentes colores de los hombres,
los diferentes dolores de los hombres,
sabes cómo es difícil sufrir todo eso, amontonar todo eso
en un solo pecho de hombre... sin que estalle.
Cierra los ojos y olvida.
Escucha el agua en los vidrios tan calmada. No anuncia nada.
Sin embargo, se escurre en las manos,
¡tan calmada! va inundando todo...
¿Renacerán las ciudades sumergidas?
¿Los hombres sumergidos -volverán?
Mi corazón no sabe.
Estúpido, ridículo y frágil es mi corazón.
Sólo ahora descubro cómo es triste ignorar ciertas cosas.
(En la soledad de individuo
desaprendí el lenguaje
con que los hombres se comunican).
Otrora escuché a los ángeles, las sonatas, los poemas,
las confesiones patéticas.
Nunca escuché voz de gente. En verdad soy muy pobre.
Otrora viajé por países imaginarios, fáciles de habitar,
islas sin problemas, no obstante exhaustivas
y convocando al suicidio.
Mis amigos se fueron a las islas.
Las islas pierden al hombre.
Sin embargo algunos se salvaron y trajeron la noticia
de que el mundo, el gran mundo está creciendo todos los días,
entre el fuego y el amor.
Entonces, mi corazón también puede crecer.
Entre el amor y el fuego,
entre la vida y el fuego,
mi corazón crece diez metros y explota.
-¡Oh vida futura! nosotros te crearemos.

(Carlos Drummond de Andrade )

domingo, 2 de agosto de 2009

Conexión en las alturas


El universo me regala una pintura en el cielo. Todavia hay luz, pero la noche se prepara para salir. Las aves remontan vuelo desesperadas, bandadas levitan sobre mi cabeza electrica, y yo respiro profundamente. Una mosca remolinea cerca y me perturba su presencia. Quiero conversar con los árboles de enfrente, pero me dicen que están cansados por el viento que los agitó. Entonces hago un monólogo conmigo, contandome como me siento. Dos misteriosos pájaros me obserban detenidos sobre la tapia. Yo les sonrio y vuelan hacia mis hombros. El más tímido me cuenta que me vinieron a buscar, llevarme hacia sus rumbos; y yo contenta acepto. Y me empiezo a elevar... La ciudad se ven tan magnifica desde acá arriba. Lejos de todos, con mis amigos los pájaros, soy felíz.